Mi día de suerte

Hoy es mi día de suerte. Se solucionaron mis problemas de emancipación y ya puedo chulear por el barrio con un flamante Mini Cooper. Ahora en serio, fuera bromas, no comprendo como a la gente se le puede siquiera pasar por la cabeza hacer clic en anuncios como este. Como mi madre nunca se cansa de repetir: “en esta vida, nadie regala nada”. ¡Y qué razón tiene!


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