Cómo echar a perder un té

Taza de té

Disfrutar de un té bien preparado es todo un placer. Sin embargo, hay muchos mortales que aún no saben cómo preparar esta exótica y deliciosa bebida. He aquí una pequeña lista con algunos errores comunes, y no tan comunes:

Microondas

El microondas es un invento del mismísimo Satanás. Para muchos, es un electrodoméstico imprescindible (es rápido, cómodo y limpio), pero en realidad, la comida calentada/preparada en el microondas no sabe para nada igual que hecha al fuego (sin olvidarnos de lo dañino que es para la salud). Y con el té pasa exactamente igual. Un té cuyo agua ha sido calentado en el microondas está a años luz en sabor de la que ha sido calentada en el fuego de la cocina. Tiene otro toque, otro sabor. Por eso, a ser posible, intentemos calentar el agua en un cazo y olvidémonos del microondas.

Endulzarlo

Vale, para gustos los colores. Pero para mí, intentar endulzar un té es un sacrilegio. Es camuflar su sabor, transformarlo. Deja de ser té para convertirse en un caramelo. Y eso no me gusta. El té tiene que ser té. Aunque es cierto que puede resultar fuerte y muchas personas necesiten endulzarlo para poder tomarlo, pero bueno, tampoco irán al infierno por ello.

Perder la noción del tiempo

Es bastante común, hacernos un té, dejarlo reposar y, un buen rato después, recordar que tenemos que quitar la bolsita. Error. Acabamos de echar a perder nuestro delicioso té. Se puede tomar, pero quedará muy fuerte. Mejor volver a empezar. Aunque hay a gente a la que le gusta así, pero bueno.

Sobrecargarlo

Aquella tarde tenía mono de un Earl Grey, así que pedí uno en la terraza de un bar (cuyo nombre me reservo el derecho de mencionar). Me sirvieron dos toneladas de té en dos gotas de agua. Error. Aquello no se lo podía beber ni dios estaba asqueroso. Señoras y señores que trabajan en la hostelería, moléstense en aprender a preparar el té, por favor.

Hervirlo junto con el agua

Un amigo me invitó a su casa a comer. Después del postre, me dijo: “un té, ¿verdad?”. “Cómo no, tú sí me conoces”. Coge un cazo, le echa dos tazas de agua, lo pone al fuego, le echa dos raciones de té rojo y… lo pone a hervir. Error. ¡Sacrilegio! Tuvo que oírme. No, ¡así no se prepara un té! Hay que echar el té cuando el agua haya empezado a hervir y lo hayamos retirado del fuego, y después dejarlo reposar tapado.

Intentar disolverlo en el agua

Este es mi favorito. Me reí hasta caer al suelo. Londres, año 2007. Estaba yo con un grupo de amigos en un bar a la hora del desayuno,  y decidimos hacernos los ingleses y pedir té. Uno de mis amigos, ilusionado por ser la primera vez que iba a probar el té, tomó la bolsita en sus manos, la rompió por la mitad, vertió el contenido en la taza y empezó a removerlo con la intención de disolverlo, como si se tratase de un ColaCao. Sin comentarios.

7 Comentarios a Cómo echar a perder un té

  1. Ibon dice:

    Lo del microondas, ni de coña. Seguro que una prueba a ciegas no eres capaz de diferenciar el agua hervida en microondas de la hervida en un cazo.

  2. yon dice:

    Estoy de acuerdo en todo menos en el microondas. Y si, me apuesto un Earl Grey.

  3. Manuel dice:

    pobre microondas y su pesada leyenda negra…me uno a las mociones de apoyo

  4. josune dice:

    Arrazoia duzu Noemi!!! Nik proba asko egin izan ditut eta infusioak prestatzeko, ura suan berotzen badugu askoz hobeto. Mikroondasekoak ez dauka zapore onik.

  5. Elena dice:

    Estoy con ellos, lo del microondas no lo veo, el resto si. Pero lo mejor lo de intentar disolverlo como el colacao!!

  6. Soraya dice:

    Mi querida Noemi: Tu compañera te agradece la lección sobre el té y más cosas de hoy. Juro que no estropearé ningún té.

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