El Sur

Siete fotos, tres países, tres idiomas, tres culturas, dos fronteras, dos continentes en menos de 15 kilómetros. Eso es el (muy) sur de España.

De excursión a Gibraltar

Carta de un calcetín suicida

Cuando pierdes a tu pareja, tus ganas de seguir existiendo desaparecen automáticamente. Llevo semanas abandonado el fondo de este oscuro cajón mientras observo el ir y venir de mis compañeros. Unos salen y otros vuelven a entran con el olor del suavizante aún ente los puntos. Son felices, tienen vida. Yo, sin embargo, estoy condenado a la soledad desde el mismísimo día en el que la lavadora –máquina cruel pero al mismo tiempo necesaria en mi vida– se tragó a mi pareja.

Berlín y Bruselas al otro lado del objetivo

Este verano he visitado Berlín, la ciudad europea que ha sido testigo de los acontecimientos y cambios más importantes del siglo XX: la Primera Gerra Mundial, la convulsa República de Weimar,  el auge del nazismo, la Segunda Guerra Mundial, la división de Alemania y su capital en dos sistemas totalmente opuestos y la construcción del muro que separa esos dos mundos, la Guerra Fría,  la caída del muro y el triunfo del capitalismo. He aquí una selección de ocho fotos y fotomontajes de mi paso por Berlín.

Pájaros Luces en Potsdamer Platz Sachsenhausen

Tipos majos #13. Confusiones de serif

Carta de amor

Cerebro a tinta china

Lo amo porque ha estado a mi lado desde mucho antes de que yo lo conociera, porque nunca me ha abandonado, pese a que en ocasiones me traiciona y se toma un respiro.  Sí, es cierto que a veces me deja en ridículo y me hace sentir un poco estúpida, pero otras veces me hace sentir poderosa y feliz.

Riñas veraniegas

¿Quién ha secuestrado mi hoguera de San Juan?

San Juanes 2010

La víspera de San Juan salí a ver la hoguera de Lazkao. Con gran pesar tuve que admitir que la fogatilla que ardía frente a mí dejaba mucho que desear en comparación a las que disfrutamos los nacidos en los 80. Me dolió mucho darme cuenta de que nuestra generación fue la última en conocer una auténtica hoguera de San Juan.

Cualquier cosa puede ser arte

Hasta en las paletas hay arte

Creo que fue mientras pintaba este cuadro (que, por cierto, ya va siendo hora de que lo termine, que llevo dos años con él). Yo estaba en la cocina, mezclando colores y aplicándolos sobre la tabla concienzudamente. Mi madre acababa de llegar del trabajo. Se acercó a ver lo que pintaba y en un intento de soltar un cumplido, va y me dice (aun siendo consciente que el cuadro está inacabado): “Chica, pues qué quieres que te diga, pero a mí casi me gusta más la paleta que el propio cuadro. Tiene más color, más vida y las formas que se crean son muy bonitas”. Entonces es cuando una roca de 850 kg surge de la nada y cae sobre mi autoestima haciéndola pedazos. A la mierda. Y lo gracioso es que tiene razón, la paleta quedó bonita. Lástima que solo duró hasta la siguiente sesión de pintura. Por suerte, siempre quedará la fotografía y su poder de inmortalizar todo aquello que se ponga a tiro. Así que aquí tenéis mi pequeña e inesperada pieza artística. Cualquier cosa puede ser arte. El arte y la belleza están hasta en los lugares más insospechados.

Do it yourself

Do it yourself

Es domingo. Abro mi armario para hacer inventario y descubo que tengo tres pares de pantalones casi idénticos. Por otro lado, me doy cuenta de que no tengo pantalones cortos, o los que tengo muestran claros signos de haber vivido tiempos más gloriosos.

Conclusión: reciclar. Haciendo uso de la buena mañana que tengo para todo lo que sea crear con las manos y la cabeza (¡no sólo iba a haber heredado la miopía, la mala hostia, la falta de paciencia y la escasez de melanina!), me he puesto manos a la obra para remodelar mis viejos pantalones y darles una nueva vida.

El resultado no ha sido nada malo, pero lo que más me satisface no es el hecho de que tengo pantalones nuevos a coste cero, sino que los he hecho yo misma, con mis manos y el sudor de mi frente.

¡Qué bueno es sentirse autosuficiente!