Crónica de peste, sudor y gloria

Llego a casa a las 20:50, toda roja y chorreando de sudor. Doy miedo. Salgo al balcón, me quito las zapatillas y empiezo a estirar. Mi madre me mira perpleja, no entiende nada. Me pregunta: “¿Por qué haces eso? ¿Por qué corres?”. ¿Que por qué?

¿Para qué (más) sirve un iPhone?

Todos conocemos, aunque sea a grandes rasgos, las múltiples virtudes del iPhone. Pero más allá de sus potentes e increíbles aplicaciones (y lo de hacer llamadas, que no se nos olvide), el iPhone tiene otros usos que no han sido muy explotados aún y que hacen de él un terminal para todo. De modo que, ¿para que más sirve un iPhone?

El Sur

Siete fotos, tres países, tres idiomas, tres culturas, dos fronteras, dos continentes en menos de 15 kilómetros. Eso es el (muy) sur de España.

De excursión a Gibraltar

Carta de un calcetín suicida

Cuando pierdes a tu pareja, tus ganas de seguir existiendo desaparecen automáticamente. Llevo semanas abandonado el fondo de este oscuro cajón mientras observo el ir y venir de mis compañeros. Unos salen y otros vuelven a entran con el olor del suavizante aún ente los puntos. Son felices, tienen vida. Yo, sin embargo, estoy condenado a la soledad desde el mismísimo día en el que la lavadora –máquina cruel pero al mismo tiempo necesaria en mi vida– se tragó a mi pareja.

Berlín y Bruselas al otro lado del objetivo

Este verano he visitado Berlín, la ciudad europea que ha sido testigo de los acontecimientos y cambios más importantes del siglo XX: la Primera Gerra Mundial, la convulsa República de Weimar,  el auge del nazismo, la Segunda Guerra Mundial, la división de Alemania y su capital en dos sistemas totalmente opuestos y la construcción del muro que separa esos dos mundos, la Guerra Fría,  la caída del muro y el triunfo del capitalismo. He aquí una selección de ocho fotos y fotomontajes de mi paso por Berlín.

Pájaros Luces en Potsdamer Platz Sachsenhausen

Tipos majos #13. Confusiones de serif

Carta de amor

Cerebro a tinta china

Lo amo porque ha estado a mi lado desde mucho antes de que yo lo conociera, porque nunca me ha abandonado, pese a que en ocasiones me traiciona y se toma un respiro.  Sí, es cierto que a veces me deja en ridículo y me hace sentir un poco estúpida, pero otras veces me hace sentir poderosa y feliz.

Riñas veraniegas

¿Quién ha secuestrado mi hoguera de San Juan?

San Juanes 2010

La víspera de San Juan salí a ver la hoguera de Lazkao. Con gran pesar tuve que admitir que la fogatilla que ardía frente a mí dejaba mucho que desear en comparación a las que disfrutamos los nacidos en los 80. Me dolió mucho darme cuenta de que nuestra generación fue la última en conocer una auténtica hoguera de San Juan.